Tras conocerse este fin de semana que investigadores del Instituto de Virología José María Vanella de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) encontraron rastros de la variante Delta en líquidos de la planta de Bajo Grande, se encendieron las alertas epidemiológicas.

Fuentes del ministerio de Salud provincial confirmaron que se trata de estudios preliminares y advirtieton que los rastros de la variante en los líquidos cloacales no implica que haya circulación comunitaria entre la población de la ciudad de Córdoba.

El médico infectólogo Hugo Pizzi, confirmó la noticia, pero advirtió que no necesariamente significa que estemos frente a una posible “explosión epidemiológica”.

“Generalmente cuando uno se contamina con estos virus, lo primero que ocurre es que los elimina por vía de la materia fecal, por eso mismo en China utilizaban los testeos anales, que duran más y son más efectivos que los hisopados nasales, porque el virus siempre aparece en la materia fecal y dura más tiempo ahí. Es algo normal que ocurra, como ya pasó con las otras variantes del coronavirus”, le dijo Pizzi al programa Pensavalle Informa de Radio Universidad.

En ese sentido, el especialista recordó que el Instituto Vanella lleva adelante un monitoreo ambiental del virus SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia en los principales reservorios de agua de la provincia.

“Uno de los grandes distintivos de Córdoba es el trabajo conjunto entre la UNC y el Gobierno, por eso el instituto Vanella hace vigilancia desde el primer momento, y ya ha detectado restos del virus en las aguas del lago San Roque, el Río Primero y ahora en la planta de líquidos cloacales de Bajo Grande”, aseguró el especialista.

“El virus ya está secuenciado y detectado en su nueva variante, pero eso no significa que tengamos una explosión epidemiológica. Es algo para tener muy en cuenta, pero no es una preocupación mayúscula por el momento, es incluso algo lógico porque el virus se elimina por materia fecal”, detalló Pizzi.

Agua contaminada y consumo de verduras

Al ser consultado por los riesgos de que las verduras que consumen los cordobeses estén contaminadas por el riego del cinturón verde, Pizzi advirtió que esa es una preocupación desde hace mucho tiempo porque la ciudad tiene desde hace años un deficiente tratamiento de los líquidos cloacales.

“Se debe siempre lavar y desinfectar las verduras, pero eso viene desde mucho antes de la pandemia de coronavirus, realmente hay muchas bacterias y virus en el agua que se usa para riego, por lo que hay que ser muy cautos y realizar una buena desinfección de los alimentos”, cerró Pizzi.-

Fuente:cba24