Este viernes 24 de septiembre, en tres ceremonias virtuales, se concretó la 280° colación de la Universidad Nacional de Río Cuarto, en la que se graduaron 121 profesionales: 32 de Agronomía y Veterinaria, 14 de Ciencias Económicas, 10 de Ciencias Exactas, 58 de Ciencias Humanas y 7 de Ingeniería.

Los actos tuvieron lugar en el aula mayor José Alfredo Duarte.

Por la mañana fue el turno de Agronomía y Veterinaria, marco en el cual hicieron uso de la palabra la decana de la Facultad, Carmen Cholaky, y la médica veterinaria Maite Corti Isgro.

Al mediodía, en la colación de las facultades de Ciencias Económicas, de Ingeniería y de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales, hablaron el decano de Ingeniería, Julián Durigutti, y la analista química Belén Schenatti.

Por la tarde, momento correspondiente a Ciencias Humanas, expusieron el vicedecano, Cristian Santos, y Sabrina Zárate, flamante profesora de Educación Inicial.

Debido al protocolo sanitario, los egresados tomaron juramento en sus hogares, merced a la labor de la Unidad de Tecnología de la Información de la UNRC.

Las ceremonias fueron transmitidas en directo por la frecuencia 31.1 de televisión digital abierta de UniRío TV y mediante streaming por www.unrc.edu.ar.

Agronomía y Veterinaria

Tras las estrofas del Himno Nacional Argentino y de un video referido a la historia de la Universidad, Maite Corti Isgro felicitó a todos sus compañeros que, como ella, celebran este viernes el anhelado fin de sus carreras.

Fue una «hermosa etapa, larga, que nos llevó muchas horas de esfuerzo» pero al final fructifica en «poder llamarnos médicos veterinarios con mucho orgullo».

Aunque ya no sea estudiante de grado, aseguró que «siempre» se va a «sentir apegada a la Universidad Nacional de Río Cuarto» y habrá de «recordarla con mucho cariño».

En otro tramo, la joven agradeció a sus padres por haberla formado y pues «nada de esto hubiera sido posible sin ellos».

También brindó reconocimiento a sus «amigos, ese grupo de personas que a lo largo de estos años se convirtieron en mi familia lejos de casa» y acotó que «en gran parte, la felicidad es compartida con ellos».

A continuación, el rector de la UNRC, Roberto Rovere, les tomó juramento a los profesionales, quienes se comprometieron a defender la vida, los Derechos Humanos, el medioambiente, la educación pública y gratuita, trabajar para mejorar la vida de las personas, respetar la Constitución Nacional y las identidades culturales, bregar por la libertad y la justicia social, y ejercer con responsabilidad.

Fue instantes previos a la alocución de la decana de Agronomía y Veterinaria, Carmen Cholaky, quien compartió el estrado con el rector Rovere; el vicerrector, Jorge González, y el secretario académico de la UNRC, Sergio González.

Júbilo y responsabilidad

La decana Cholaky dijo a los graduados que éste es “un día de trascendencia y júbilo para cada uno de ustedes y sus familias y también lo es para nuestra institución y la sociedad en su conjunto”.

Expresó que los saberes y las competencias, “no solo disciplinares sino también ciudadanas” con las que cuentan merced al título mejoran “las posibilidades de acceso al mundo laboral, al desarrollo personal y familiar”.

Puso de relieve el mérito especial de quienes han hecho “el doble esfuerzo de estudiar y trabajar en simultáneo” y ponderó la acción del conocimiento en términos de “la transformación que ha sucedido en ustedes a lo largo del proceso educativo, que iniciaron en la niñez, continuaron a lo largo de la adolescencia, y hoy culminan siendo mujeres y hombres profesionales y ciudadanos y ciudadanas de esta patria”.

“La universidad pública y gratuita –siguió Cholaky- se interpela a través de cada uno de ustedes acerca de sus roles fundamentales, tal cual lo expresa en el título preliminar de su estatuto cuando afirma a la educación como un derecho social tácito a fin de garantizar una ciudadanía plena en el marco de una democracia social y cuando plantea que la UNRC debe formar y capacitar profesionales y técnicos con una conciencia nacional, apoyada en la tradición cultural del país, según los requerimientos regionales, nacionales y latinoamericanos”.

Recordó que “la sociedad, que es quien sustenta a través de sus impuestos la educación pública, también hoy está siendo retribuida: sus hijos e hijas se han convertido en servidores de la patria, pudiendo contribuir al desarrollo social y económico del país y región.

Sin embargo, también es necesario tomar conciencia de que muchos jóvenes aun ven frustrado el ejercicio de este derecho humano que es el poder acceder a la educación, condición que debe llevarnos a tomar conciencia de la responsabilidad que significa haber tenido la posibilidad de alcanzarlo y verlo plasmado en el título que hoy reciben”.

La decana de Agronomía y Veterinaria instó a los nuevos graduados de la facultad a que tengan presente que siguen siendo parte de la UNRC y de su cogobierno junto a los claustros docente, no docente y de estudiantes.

Los exhortó a considerar “otras oportunidades de formación continua de posgrado y actualización profesional, así como de espacios de participación no solo en la vida institucional, sino en los colegios y asociaciones de profesionales, con quienes la institución promueve vínculos de manera permanente”.

En un mundo donde a través de Internet el conocimiento está al alcance de la mano, “es necesario ampliar nuestra capacidad crítica para interpretarla objetivamente, considerando su fuente y su propósito y utilizarla para comprender y actuar sobre una realidad compleja, sin ser meros espectadores y repetidores”.

En el final, los convocó a “levantar valores como la justicia social, la ética, la solidaridad, la empatía, la inclusión, la aceptación, y a desechar toda forma de violencia como herramienta de transformación o disuasión.

Llenemos de contenido y de puesta en práctica cada uno de estos valores, entendiendo que es la forma en que podremos construir la grandeza de nuestra Nación y la felicidad de nuestro pueblo”.

Ciencias Económicas, Ingeniería y Ciencias Exactas

En horas del mediodía, la ceremonia de colación estuvo destinada a los graduados de las facultades de Ciencias Económicas, Ingeniería y Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la Universidad.

Fue presidida por el rector, Roberto Rovere, junto a quienes compartieron el estrado el vicerrector, Jorge González; el secretario académico de la UNRC, Sergio González; la vicedecana de Ciencias Económicas, Susana Mussolini; la decana de Ciencias Exactas, Marisa Rovera, y el decano de Ingeniería, Julián Durigutti.

Previo al juramento profesional, a cuyo cargo estuvo el vicerrector, Belén Schenatti expuso su «verdadero placer» por hablar en un día tan significativo para las decenas de personas que al cabo de años de empeño consiguieron la ansiada graduación.

Se trata del «cierre de una etapa» de la vida.

La analista química que se dirigió al auditorio en nombre de los recién recibidos en el acto del mediodía resaltó el «agradecimiento» a «compañeros, amigos, profesores, familia y de toda la comunidad que día tras día nos impulsó a ser cada vez mejores cultural, emocional y personalmente».

Dijo que el egreso es un motivo de orgullo y que «el camino recorrido no fue fácil».

Hubo «momentos duros, altibajos, tropiezos» y otros de «mucha satisfacción».

Hacia el final, Schenatti planteó el valor de mirar hacia atrás y reconocer a quienes contribuyeron para el ansiado título profesional.

Construcción colectiva

“Hoy nuestra alta casa de estudios despide a un gran número de sus alumnos para que puedan comenzar un nuevo camino, un camino de nuevas experiencias, de responsabilidades, pero lleno amistades, y de satisfacciones, por todo el trayecto recorrido de la mano de esta institución tan prestigiosa, por los esfuerzos, perseverancia, pero fundamentalmente por todo aprendizaje obtenido”, expresó el decano de Ingeniería.

Julián Durigutti les dijo a los graduados que “estamos orgullosos de poder decir que son al igual que nosotros parte de esta educación pública y gratuita que tanto nos cobija y nos ayuda a crecer y a imaginar un futuro próspero, lleno de posibilidades; educación que tantos conocimientos y valores nos brinda a cada uno de nosotros y a la sociedad en su conjunto, preparando jóvenes capaces de desarrollarse profesionalmente, con ansias de superación, con integridad, con honestidad, con compromiso, valores estos que contribuyen a una sociedad más justa y equitativa, que les pedimos nunca olviden”.

“Sepan –continuó el decano- que lo importante no es solo lo que podemos lograr individualmente, sino más bien la marca que dejamos en la historia de las personas, de las comunidades, la contribución que podemos hacer a la sociedad para que otros tengan las mimas oportunidades que nosotros, y para ello hay que estar comprometidos y honrar esta gran posibilidad de la educación pública y gratuita.

“Siento –agregó- que esta pandemia ha demostrado que ante las adversidades el esfuerzo conjunto todo o hace posible”.

El profesor Durigutti instó a los nuevos profesionales a “agradecer el esfuerzo efectuado por los docentes, amigos, familia y todos y cada una de las personas que los han acompañado a lo largo de estos años”.

Les dedicó un cálido “muchas gracias” por cuanto “sin su apoyo tal vez este logro tan inconmensurable sería imposible o por lo menos más difícil”.

Por último, les aseguró que “esta Universidad siempre tendrá las puesta abiertas para recibirlos y acompañarlos”.

Ciencias Humanas

Desde las 14 tuvo lugar la ceremonia de colación de los graduados de la Facultad de Ciencias Humanas.

Fue presidida por el rector, Roberto Rovere, junto a quien compartieron el estrado el vicerrector, Jorge González; el secretario académico de la UNRC, Sergio González; y el vicedecano de la Facultad de Ciencias Humanas, Cristian Santos.

Tras las estrofas del Himno Nacional Argentino se llevó a cabo el juramento profesional de los nuevos graduados a cargo del rector Roberto Rovere.

Seguidamente habló por los graduados de Ciencias Humanas, la profesora en Educación Inicial Sabrina Zárate quien puso de manifiesto que para alcanzar la graduación son precisas virtudes tales como «esfuerzo, dedicación, compromiso y sacrificio».

Sostuvo que el camino es «inolvidable e irreemplazable» y que la experiencia es «aún más rica en una universidad pública» como la UNRC.

Expresó que de no mediar la gratuidad, muchos no podrían acceder a estudios superiores.

Agradeció el «sacrificio» de su «familia, pilar y motor de impulso en momentos decisivos».

Estimó el «privilegio» de haber encontrado en el campus a «grandes profesionales» que compartieron con el estudiantado su saber y su «enorme calidez», que en sus clases transmitían no solo contenidos sino también «valores, maneras de mirar el mundo, formas de comprender la educación, la pasión por ella y el fervor con el que se lucha día a día para que la educación sea un derecho garantizado».

Ponderó también al personal nodocente, «que trabaja incansablemente para que las jornadas tan largas que a veces una pasa en la Uni sean amenas y agradables».

«Qué decir de los amigos que se atesoran en este andar», siguió Zárate.

«Nos volvemos mutuamente sostén, pañuelo, compañeros de risas y ansiedades».

Compromiso inclaudicable con la educación pública

Al hacer uso de la palabra el vicedecano de la Facultad de Ciencias Humanas, Cristian Santos, sostuvo que “la tripulación de nuestra barca tiene dos indicaciones prioritarias: una de ellas es que no se caiga nadie, otra es subir a bordo a quienes se hayan caído.

En estas circunstancias hemos redoblado esfuerzos para sostener los procesos de enseñanza en todas las carreras que se dictan en nuestra Facultad, particularmente durante los primeros años, e incrementar la tasa de egresos, de la que ustedes son hoy una manifestación”.

Detalló que “egresan hoy 58 personas pertenecientes a 17 carreras de la Facultad de Ciencias Humanas.

Siéntanse muy orgullosas y orgullosos por el trabajo realizado.

Hagan ese balance.

Su paso por estas aulas ha enriquecido también a nuestra institución, ustedes son parte viva de esta Facultad y de esta Universidad.

Y siempre agradezcan a quienes tienen a su lado, pues nada se logra en soledad”.

También desatacó que “los y las estudiantes son la razón de ser de toda institución educativa.

Esta semana celebraron su día por segunda vez en pandemia, pero ya con inequívocos signos de esperanza: los indicadores sociales y sanitarios sugieren que un nuevo amanecer se asoma en el horizonte”.

No ha sido fácil.

Pero nuestro pueblo sabe de resistencias”, agregó.

Por otra parte, Santos recordó que este “24 de septiembre, se cumplen 209 años de una de las batallas más extraordinarias de nuestras guerras de independencia: la que libró el general Manuel Belgrano al frente del Ejército del Norte en Tucumán.

No obedeció la orden de retroceder, para no permitir el avance del ejército realista.

Su gesto fue precisamente el de anteponer los intereses de la Patria, fue el de ubicarse del lado correcto.

Ese día triunfó en el campo de batalla, su triunfo trajo nuevos aires al proceso de independencia.

Pero la verdadera victoria fue saber colocarse en el lugar correcto.

Vaya pues nuestro recuerdo y homenaje a Manuel Belgrano, ejemplo de resistencia, de humildad y de entrega”.

En tanto enfatizó que “resuene siempre fuerte en este recinto el compromiso inclaudicable con la educación pública, libre, gratuita y de calidad, que construye puentes, iguala derechos y abre oportunidades.

Y siempre respetando celosamente su cogobierno.

Ése es, entendemos, el lado correcto”.

Balance sobre lo aprendido y lo vivido

En otro tramo de su discurso en la colación de grado y posgrado de este viernes en el campus de la UNRC, Cristian Santos dijo: “Todo momento importante es una ocasión oportuna para hacer un balance.

Y vaya si éste es un momento importante.

Mario Benedetti escribió, con esa inigualable y conmovedora simpleza que lo caracterizaba, que de vez en cuando es necesario hacer una pausa, sin la fruición cotidiana, examinar el pasado rubro por rubro, etapa por etapa, baldosa por baldosa, y no llorarse mentiras sino cantarse verdades”.

Expresó: “Seguramente ustedes estarán haciendo su balance sobre lo aprendido y sobre lo vivido durante estos años.

Todos lo hacemos.

Nos paramos frente al espejo, o nos tomamos un café con nosotros mismos, y revisamos.

Lo que hicimos, lo que no logramos hacer, lo que nos quedó pendiente.

Más en esa revisión hay una página que no debemos pasar demasiado rápido: la de cómo hicimos lo que hicimos, pues eso nos define como individuos, como institución y como sociedad; cómo caminamos y hacia dónde nos dirigimos.

Sobre esto quisiera expresarme hoy: sobre cómo caminamos y hacia dónde nos dirigimos».

Santos sostuvo que “durante estos días conmemoramos el centenario del nacimiento de Paulo Freire, el gran pedagogo brasileño cuyo pensamiento crítico es cultivado, enseñado e investigado con mucha pasión desde hace décadas en nuestra Facultad de Ciencias Humanas.

Muchas y muchos de ustedes habrán recorrido sus bellas páginas que irradian claridad sobre fenómenos sociales tan complejos, pero también empatía hacia quienes se encuentran en el margen, en la periferia: los oprimidos, como él les llamaba.

Todo acto educativo es un acto político, decía Freire.

Y esa definición es, en sí misma, un posicionamiento político.

Pues el cultivo de las ideas alimenta los espíritus, activa las voluntades y provoca las transformaciones”, remarcó.

También sostuvo que “la pandemia ha demostrado, quizás como ningún otro hecho en la historia reciente, que no hay salidas individuales; que no debe haber derechos de unos pisando los de otros; que la responsabilidad social es el límite y que no hay bien privado o ambición personal que se le anteponga.

Hasta Adam Smith, el “padre del liberalismo económico”, lo escribió mucho antes de su desproporcionadamente celebrada “mano invisible”.

Decía Smith: “sentir mucho por los otros y poco por sí mismo, restringir los impulsos egoístas y dejarse dominar por los afectos benevolentes constituye la perfección de la humana naturaleza.”

Pero a ese concepto hay que cultivarlo.

Precisamente por eso, todo acto educativo es un acto político.

Concebimos el acto político desde la construcción, como un proceso colectivo, de diálogo y de escucha permanente, siempre.

Pero mucho más en momentos críticos como los que hemos vivido.

Porque como decíamos, el cómo es lo que hace la diferencia” reflexionó el Vicedecano.

FUENTE: DIRECCIÓN DE PRENSA Y DIFUSIÓN UNRC