Como cada 2 de abril, Río Cuarto rindió su homenaje y reconocimiento a los compatriotas que dejaron todo para luchar por las Islas Malvinas en la guerra ocurrida hace 43 años. El acto central, donde se conmemoró la gesta de 1982 y se rindió homenaje a los caídos y veteranos, tuvo lugar en el jardín del Museo Héroes de Malvinas, en el predio del Andino.
En la ocasión, además de izar la Bandera Argentina y de colocar ofrendas florales, se valoró especialmente a las madres de los veteranos, quienes a la distancia acompañaron a sus hijos durante el conflicto bélico con Gran Bretaña.
En representación de las más de 70 mujeres reconocidas, estuvieron presentes Amanda Luisa Romero de Álamo, Ana Raquel Quiroga de Macho, Blasa Silva de González, Lila Esther Fernández de Rubiolo y Elsa Teresa Marengo de Coniglio, quines fueron invitadas a recibir un obsequio por parte de las autoridades, en un momento que se vivió con especial emoción.
En ese sentido, el Intendente Guillermo De Rivas remarcó la importancia de la contención de las familias a quienes volvieron de las islas y dijo que los héroes de Malvinas han dejado una enseñanza que tiene que ser tomada por toda la clase dirigencial.
“Rememorar a Malvinas es entender que la lucha y la pelea valen la pena cuando los objetivos son nobles. El ejemplo de Malvinas nos tiene que servir como un norte para todos los que conducimos instituciones y tenemos responsabilidades públicas, para ponernos de acuerdo y pelear juntos por la Patria y la Nación, por un mejor bienestar para todos. Esa es la enseñanza que nos han dejado nuestros héroes de Malvinas”, sostuvo De Rivas.
En tanto, José María González, Presidente de la Agrupación de Veteranos de Guerra Operativo Virgen del Rosario, destacó el acompañamiento permanente de la gente y también hizo una mención especial a las madres de los combatientes.
Por su parte, Domingo Álamo, veterano riocuartense, dijo que el 2 de abril es una jornada en la que se mezclan los sentimientos, pero aseguró que se vive en paz por los reconocimientos que se brindan, principalmente a las madres de quienes lucharon por la soberanía en las islas del Atlántico Sur.
“Se está saldando un poco la deuda con nuestras familias. Nuestras familias han sufrido mucho, por eso es importante el reconocimiento”, agregó Álamo.
A su turno, Elsa Marengo, una de las madres reconocidas, se refirió a los recuerdos que le vienen a la mente en una jornada como la de hoy y dijo que sufrió durante todos los días de la guerra, pensando en la posibilidad de que su hijo cayera en combate, hecho que afortunadamente no sucedió.
“Siempre siguiendo las noticias, esperando que pasara algo. Gracias a Dios todavía estoy con mi hijo; los años pasan, pero sigo”, afirmó Marengo.