En lo que representó un nuevo operativo de prevención contra el dengue, se llevó a cabo en el sector de Avenida Argentina la entrega de repelentes y la promoción de acciones de concientización en familias que residen en ese sector de la costanera del río. La iniciativa se enmarca en el segundo año consecutivo de trabajo conjunto entre el Consejo Social de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y los Consejos Barriales, y a la vez contó con la colaboración de estudiantes ingresantes de distintas facultades.
La coordinadora territorial de los Consejos Barriales, Luciana Petroff, destacó la continuidad del trabajo conjunto. “Estamos muy contentos de sostener por segundo año este convenio con la universidad y de poner en valor la producción de repelentes, acompañando la prevención del dengue junto al Estado municipal y provincial”, subrayó Petroff. Además, explicó que los operativos se planifican por sectores, priorizando la costanera norte y sur del río, y que en territorio se refuerzan mensajes de cuidado domiciliario junto a personal técnico.
Por su parte, la coordinadora del Consejo Social de la UNRC, Antonia Oggero, resaltó la importancia de asumir este compromiso social desde la casa de altos estudios. “El repelente es una producción exclusiva de la universidad, sostenida por las cinco facultades, y se destina especialmente a los sectores más vulnerables y endémicos de la ciudad”, puntualizó.
Además, precisó que durante la jornada se distribuyeron 200 repelentes a familias del sector, combinando la entrega con charlas de concientización sobre erradicación del vector.
En tanto, la coordinadora municipal de Zoonosis, Ambiente y Bromatología, Soraya Lescano, remarcó la importancia del trabajo educativo, al destacar que “la mejor prevención es la educación y el contacto directo con el vecino”.
“El 66% de las larvas que retiramos estaban dentro de los hogares, por eso el primer pilar es el control domiciliario”, dijo. La funcionaria insistió en eliminar o vaciar recipientes con agua y acelerar la disposición de objetos en desuso que puedan transformarse en criaderos.
El operativo —que abarcó el tramo entre el Puente Carretero y el Puente Filloy— tuvo buena recepción vecinal y se integra a una estrategia sostenida de prevención que incluye descacharrado, educación comunitaria y presencia territorial de las instituciones involucradas, con el objetivo de reducir riesgos de cara al período de proliferación de mosquitos más crítico.
