La actividad industrial mostró una mejora en junio, aunque todavía no hay señales suficientes para hablar de una recuperación sostenida. Según el INDEC, la producción manufacturera aumentó 0,9% respecto de mayo y 2% en la comparación interanual.
A pesar de este repunte, el sector acumuló una caída del 2,2% durante el primer semestre de 2026. En la serie desestacionalizada, el nivel de producción de junio fue el segundo más alto de los últimos doce meses, detrás del registro de marzo.
El comportamiento fue dispar entre las distintas ramas industriales. Alimentos y bebidas, uno de los sectores de mayor peso en el indicador, creció 1,5% mensual y 6,1% interanual. También se destacó el complejo de refinación de petróleo, químicos, caucho y plástico, con subas de 4,4% mensual y 7,1% interanual.
Dentro de este último grupo, la producción farmacéutica avanzó 15,6% interanual, impulsada por una mayor comercialización de medicamentos tanto en el mercado interno como en el externo.
Sin embargo, el repunte continúa siendo desigual. De acuerdo con un informe de LCG, 9 de las 16 ramas industriales relevadas registraron mejoras frente a mayo. Entre los sectores más golpeados en el acumulado del año aparecen textil e indumentaria (-17,1%) y la industria automotriz (-10,7%), además de la fabricación de maquinaria y equipos.
Especialistas consultados consideraron que el escenario se encuentra más cerca del estancamiento que de una recuperación consolidada, debido al menor dinamismo del crédito, el bajo nivel de inversión y la falta de una recuperación significativa de los salarios.
LCG, por su parte, anticipó que la industria podría mantener una dinámica débil durante el resto de 2026 y proyectó una variación nula o incluso una leve caída para el conjunto del año.
La construcción también mostró señales de debilidad
La construcción tuvo un comportamiento similar. En junio, la actividad cayó 4,1% respecto de mayo, marcando la cuarta baja mensual del primer semestre.
En la comparación interanual, sin embargo, el sector registró una mejora del 4%, mientras que acumuló un crecimiento del 2,8% en los primeros seis meses de 2026.
El desempeño de los insumos fue heterogéneo. Se destacaron las subas en productos vinculados con grifería, tubos de acero sin costura y vidrio, que aumentaron 30,8% interanual, además de los artículos sanitarios de cerámica, placas de yeso y ladrillos huecos.
En sentido contrario, el consumo de asfalto cayó 17,1%, mientras que los mosaicos graníticos y calcáreos retrocedieron 13,6%.
El empleo registrado en la construcción también mostró una recuperación moderada: en mayo aumentó apenas 0,8% interanual, hasta alcanzar 377.438 trabajadores.
Las expectativas empresarias tampoco anticipan un fuerte repunte. En el sector privado, el 71,1% de las empresas espera estabilidad entre julio y septiembre, mientras que en la obra pública el 52,8% proyecta que la actividad se mantendrá sin cambios.
Entre las principales dificultades mencionadas por las empresas aparecen la desaceleración de la economía y los elevados costos de construcción, mientras que reclaman principalmente una reducción de la carga fiscal y un mayor acceso al crédito.
