Desde el lunes 21 hasta este domingo 27 de septiembre, YPF volvió a modificar los valores en surtidores. La Súper fue la que registró el mayor incremento porcentual entre las naftas.
La llegada de la primavera vino acompañada de nuevos aumentos en los combustibles. En apenas una semana, entre el lunes 21 y este domingo 27 de septiembre, la petrolera de bandera volvió a modificar los precios en sus distintas variedades.
En una estación de servicio YPF, la nafta Súper pasó de $2.125 a $2.169 por litro, lo que representa una suba de $44.
En tanto, la Infinia Nafta aumentó $30, al pasar de $2.315 a $2.345 por litro.
En el segmento de los diésel, el Diésel 500 pasó de $2.295 a $2.335, con un incremento de $40 por litro, mientras que el Infinia Diésel subió $43, de $2.466 a $2.509.
¿Qué puede pasar con el resto de los precios?
El nuevo incremento vuelve a poner en discusión el impacto del precio de los combustibles sobre la economía cotidiana.
El interrogante ahora es cómo esta nueva actualización puede trasladarse al resto de la cadena comercial, teniendo en cuenta que el combustible es un componente fundamental para el transporte, la distribución, la logística y el traslado de mercaderías.
Una suba en el surtidor no solamente impacta en quien carga combustible para movilizarse, sino que también puede incrementar los costos de diferentes actividades que dependen del transporte para llevar productos y servicios hasta los consumidores.


