El concejal de La Fuerza del Imperio cuestionó el esquema actual de habilitaciones y el uso de autorizaciones especiales para eventos. Sostuvo que una normativa pensada como transitoria lleva más de diez años vigente y pidió abrir una discusión integral sobre la actividad nocturna.
La discusión por la nocturnidad en Río Cuarto volvió a instalarse en el Concejo Deliberante. El concejal Franco Miranda, de La Fuerza del Imperio, planteó la necesidad de revisar el marco normativo que regula la actividad de bares, cafés, pubs y otros establecimientos vinculados a los espectáculos públicos.
El eje del planteo está puesto en el artículo 57 de la normativa municipal, una disposición que, según explicó Miranda, fue concebida originalmente con carácter transitorio y que con el paso de los años terminó convirtiéndose en uno de los principales instrumentos para regular la actividad nocturna de la ciudad.
“Ese artículo 57, esa ordenanza, ya tiene más de diez años en la ciudad de Río Cuarto, lo cual dejó de ser una ordenanza transitoria para pasar a ser la que rige hoy la nocturnidad”, sostuvo el concejal.
Pedido de informe y proyecto para derogar el artículo 57
Desde el bloque de La Fuerza del Imperio se avanzó en dos iniciativas.
Por un lado, presentaron un pedido de informe al Municipio para conocer los criterios con los que se realizan las inspecciones y se aplican sanciones a distintos establecimientos nocturnos.
Miranda cuestionó que, a su entender, existen situaciones en las que establecimientos similares reciben tratamientos diferentes.
Por otro lado, el bloque presentó un proyecto de ordenanza para derogar el artículo 57 y abrir posteriormente una discusión para establecer una nueva normativa sobre espectáculos públicos y nocturnidad.
“Lo que nosotros estamos pidiendo es que se derogue el 57 y que se pueda trabajar una nueva ordenanza que rija para lo que es espectáculos públicos y trabajar un poco más amplio la nocturnidad de Río Cuarto, para que no quede arbitrario o en manos de un inspector”, explicó.
El debate por bailar en bares y cafés
Uno de los puntos que atraviesa la discusión es qué pueden hacer los clientes dentro de determinados bares y cafés.
Miranda señaló que actualmente se producen situaciones en las que una persona puede estar sentada escuchando música y, si se levanta a bailar, el establecimiento puede quedar expuesto a una sanción municipal.
El concejal también cuestionó el sistema de autorizaciones especiales, mediante el cual determinados establecimientos pueden realizar eventos en los que se permite bailar, ofrecer música en vivo o desarrollar espectáculos.
Según su planteo, esto genera una situación desigual entre quienes funcionan bajo las reglas generales y aquellos que acceden a permisos especiales.
“Los denominados eventos especiales quedan un poco atrás mano con aquellos que hacen un esfuerzo todos los días”, sostuvo.
Una discusión que también involucra a los vecinos
Miranda planteó además que una nueva regulación debería contemplar el impacto de la actividad nocturna sobre los vecinos.
En ese sentido, mencionó tanto las zonas donde existen grandes concentraciones de población como aquellos sectores en los que se desarrollan eventos especiales.
La intención, según explicó, es establecer reglas claras y generales que permitan ordenar la actividad sin que las autorizaciones dependan exclusivamente de decisiones puntuales.
“Hay que volver a discutir la nocturnidad”
Para el concejal, el paso del tiempo modificó sustancialmente la realidad de la ciudad y dejó desactualizado el esquema con el que se intentó ordenar la actividad nocturna originalmente.
“Hay que rediscutir estas cuestiones”, sostuvo Miranda, quien consideró que la ciudad necesita una normativa que contemple la realidad actual de los bares, pubs, productores de eventos y vecinos.
El edil aseguró además que el proyecto de derogación del artículo 57 fue presentado hace casi ocho meses, pero todavía no avanzó en el Concejo Deliberante.
“El oficialismo todavía no ha dado lugar para la discusión de eso”, afirmó.
Mientras tanto, según planteó Miranda, Río Cuarto continúa funcionando con una combinación entre las restricciones establecidas por el artículo 57 y las autorizaciones especiales.
La discusión que propone el concejal apunta, en definitiva, a reformular las reglas de la nocturnidad en Río Cuarto, establecer criterios comunes para los establecimientos y definir qué actividades pueden desarrollarse en cada sector de la ciudad.
