El EMAE registró una baja interanual del 1,7% en agosto, mientras que en la ciudad la actividad comercial, industrial y de servicios retrocedió un 3% ese mes y volvió a caer un 1% en septiembre. En Córdoba, la producción metalúrgica acumuló una contracción del 9,5% en los primeros ocho meses del año, con más de 2.100 empleos formales perdidos.
La economía argentina volvió a mostrar señales de debilidad en agosto. La actividad cayó un 1,7% en comparación con el mismo mes de 2025 y acumuló dos retrocesos interanuales consecutivos, de acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El deterioro también aparece en los indicadores de Río Cuarto, donde el comercio, la industria y los servicios atraviesan un año marcado por las dificultades para sostener el nivel de actividad. Los datos de facturación relevados por la Municipalidad muestran que la caída no fue un episodio aislado, sino parte de una tendencia que se extendió durante buena parte de 2026.
En agosto, la actividad económica nacional registró una mejora mensual desestacionalizada de apenas el 0,1%, después de la contracción de julio. Sin embargo, diez de los quince sectores que integran el indicador presentaron resultados negativos frente al año anterior.
La industria manufacturera cayó un 3,2% interanual y el comercio mayorista y minorista retrocedió un 3,5%. Entre ambos sectores restaron 0,9 puntos porcentuales a la variación general del EMAE.
La construcción también mostró un resultado negativo, con una baja del 2,5%, mientras que el transporte y las comunicaciones retrocedieron un 2,9%.
Río Cuarto: dos meses consecutivos de caída
En la ciudad, los registros municipales permiten observar un comportamiento similar en las actividades vinculadas con el comercio, la industria y los servicios.
Según los datos de recaudación de la Secretaría de Economía municipal publicados por Puntal, la facturación de esos sectores cayó un 3% en términos reales durante agosto, en comparación con el mismo mes de 2025. En septiembre, la retracción fue del 1% interanual.
El balance de los primeros nueve meses del año también refleja dificultades: entre enero y septiembre, la actividad comprendida por la contribución municipal de Comercio e Industria acumuló una caída real del 1,7%.
La evolución mensual muestra que el retroceso se extendió durante buena parte del año. Enero registró un crecimiento real del 11% interanual y febrero mantuvo una variación positiva del 3%. Sin embargo, desde marzo comenzaron las bajas: la actividad cayó un 6% ese mes, un 2% en abril, un 8% en mayo y un 9% en junio.
En julio hubo un repunte del 1%, que generó expectativas de recuperación. Pero la mejora no logró sostenerse: agosto volvió a terreno negativo, con una caída del 3%, y septiembre cerró con otro retroceso, esta vez del 1%.
Los datos surgen del comportamiento de la facturación que sirve de base para calcular la contribución municipal sobre el comercio, la industria y los servicios. Por eso, constituyen una referencia sobre el movimiento económico local, aunque no equivalen al indicador nacional del Indec.
La metalurgia cordobesa perdió producción y empleo
El panorama industrial adquiere mayor dimensión al observar los números de la provincia. Un informe del Sistema Estadístico Metalúrgico, elaborado por el Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba, registró una caída del 9,5% en la producción del sector entre enero y agosto de 2026, en comparación con igual período del año anterior.
La contracción alcanzó a 15 de los 18 rubros relevados. Además, en julio la actividad metalúrgica provincial empleaba a 37.510 trabajadores formales, unos 2.121 menos que un año antes, lo que representa una disminución del 5,4%.
Entre los sectores más afectados se encuentra la fabricación de maquinaria agropecuaria, cuya producción retrocedió un 29,1% en Córdoba durante los primeros ocho meses del año. También sobresalieron las caídas en aparatos de uso doméstico, con un 32,3%, y en equipos y aparatos informáticos y electrónicos, con un 25,2%.
El deterioro industrial es relevante para el interior provincial, donde numerosas empresas metalúrgicas forman parte de cadenas productivas vinculadas con el agro, la industria automotriz y la fabricación de bienes de capital.
En Río Cuarto, las dificultades del sector se suman al menor movimiento comercial y a las advertencias empresariales sobre la utilización de la capacidad instalada y la evolución del empleo.
Un crecimiento nacional cada vez más moderado
Pese a la caída de agosto, el EMAE acumuló un crecimiento del 1,2% entre enero y agosto, según el informe difundido por el Indec. No obstante, ese resultado refleja una desaceleración respecto de períodos anteriores y convive con desempeños muy diferentes entre las actividades económicas.
Mientras la explotación de minas y canteras creció un 11,1% interanual en agosto, y electricidad, gas y agua avanzó un 4,3%, sectores de peso en la producción y el consumo, como la industria y el comercio, permanecieron en terreno negativo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la estabilidad del indicador tendencia-ciclo, que permite observar la evolución subyacente de la actividad al moderar fluctuaciones de corto plazo. Según señaló, esa serie se ubicó un 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023.
Sin embargo, la mejora mensual del 0,1% no modifica por sí sola el cuadro general: la economía registró una caída interanual, la mayoría de los sectores relevados retrocedió y el crecimiento acumulado perdió impulso.
El desafío de sostener la actividad local
En Río Cuarto, la persistencia de las bajas plantea interrogantes sobre la evolución de las ventas, la inversión y el empleo en los próximos meses. El comercio y la industria tienen un papel central en la circulación de ingresos y en la generación de puestos de trabajo, por lo que su desempeño repercute también sobre otros rubros de la economía urbana.
Aun así, los datos disponibles no permiten afirmar que todos los sectores locales hayan caído en la misma proporción. Para determinar con mayor precisión el impacto sobre los hogares y las empresas, será necesario sumar indicadores de ventas minoristas, empleo registrado, construcción y actividad industrial específicamente correspondientes a la ciudad y su región.
Por ahora, la coincidencia entre el retroceso nacional y las caídas registradas en Río Cuarto y en la industria metalúrgica cordobesa muestra un escenario económico exigente. La leve mejora mensual de agosto a nivel nacional y el repunte local de julio no alcanzaron para consolidar una recuperación sostenida.
