Se trata de Alejandro Ernesto Jerez Bodereau, quien tenía 22 años cuando fue secuestrado en mayo de 1976. Sus restos fueron hallados en una fosa común vinculada al ex centro clandestino de detención La Perla.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó la identificación de los restos de Alejandro Ernesto Jerez Bodereau, un joven que permanecía desaparecido desde los primeros meses de la última dictadura militar.
Jerez Bodereau tenía 22 años, era empleado de IKA-Renault y padre de una hija cuando fue secuestrado en mayo de 1976. Sus restos óseos habían sido recuperados de una fosa común ubicada en Loma del Torito, en La Calera, en el marco de las investigaciones sobre enterramientos clandestinos relacionados con el funcionamiento del ex centro clandestino de detención La Perla.
La identificación fue posible a partir del trabajo realizado en el Laboratorio de Genética Forense del EAAF, mediante la comparación de los restos con muestras aportadas por familiares y perfiles genéticos del Banco Nacional de Datos Genéticos.
Con esta nueva identificación, ya son 30 las personas desaparecidas que fueron halladas e identificadas en el marco de las tareas desarrolladas en los terrenos vinculados a La Perla. Según se informó, todavía quedan cinco personas cuyos restos fueron recuperados pero aún no pudieron ser identificados.
Las investigaciones y trabajos de búsqueda continúan bajo la órbita de la Justicia Federal y cuentan con la participación de distintas instituciones y universidades, entre ellas la Universidad Nacional de Río Cuarto.
La identificación de Alejandro Ernesto Jerez Bodereau representa un nuevo avance en el proceso de reconstrucción de lo ocurrido durante la última dictadura y permite, después de cinco décadas, comenzar a cerrar una historia marcada por la desaparición y la incertidumbre.
