La Justicia provincial informó un fuerte crecimiento de las personas que se presentan a las convocatorias públicas. En 2026 ya hubo 16 llamados que alcanzaron a 21 niños, niñas y adolescentes. Todos lograron postulantes.
La búsqueda de una familia para niños, niñas y adolescentes que no encuentran respuesta dentro del Registro Único de Adopciones (RUA) comenzó a mostrar un cambio significativo en Córdoba: la cantidad de personas que se presentan a las convocatorias públicas de adopción creció un 41% en el último año.
El dato fue difundido este miércoles por la Oficina de Coordinación en Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, Género y Penal Juvenil del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
Durante lo que va de 2026 se realizaron 16 convocatorias públicas, que involucraron a 21 niños, niñas y adolescentes. Y hay un dato que marca el alcance de la estrategia implementada: se consiguieron postulantes para la totalidad de los llamados.
El proceso, sin embargo, no termina con la inscripción. El equipo técnico de la Justicia se encuentra evaluando a las familias que decidieron sostener su postulación para determinar cuáles pueden responder de manera adecuada a las necesidades de cada niño.
Hasta el momento, cinco niños ya fueron vinculados con familias que fueron previamente evaluadas y seleccionadas por los juzgados.
Una búsqueda que apunta a encontrar familias para quienes no aparecen en el registro
La Justicia explicó que durante el último año se modificó el abordaje de las convocatorias públicas para ampliar las posibilidades de encontrar una familia para aquellos niños y adolescentes para quienes no existen personas inscriptas en el RUA que puedan responder a sus necesidades específicas.
Para ello se creó un área dentro del Registro Único de Adopciones dedicada exclusivamente a gestionar y realizar el seguimiento de estas convocatorias.
La estrategia también incorporó canales de comunicación más directos, como WhatsApp y la plataforma de inscripción al RUA, para mantener un contacto personalizado con quienes manifiestan interés en adoptar.
La historia de cada chico, en el centro
Uno de los cambios más importantes es que las convocatorias dejaron de limitarse a una descripción formal de los niños.
Las personas que están a cargo de su cuidado cotidiano —en hogares o familias de acogida— son convocadas a aportar relatos breves sobre los chicos, ya que son quienes conocen de cerca sus gustos, fortalezas, necesidades y particularidades.
También participan de las reuniones informativas con los postulantes, donde pueden transmitir de manera directa y humana aspectos de la vida cotidiana de los niños.
El objetivo es que quienes evalúan la posibilidad de adoptar puedan acercarse a la historia y la realidad concreta de cada chico, más allá de los datos contenidos en un expediente.
A esta estrategia se sumó además la participación de familias que ya atravesaron y finalizaron un proceso de adopción. Sus testimonios buscan derribar mitos, responder dudas y poner en palabras los temores que suelen aparecer antes de tomar una decisión que cambia para siempre la vida de una familia y de un niño.
El crecimiento del 41% en las postulaciones representa, en ese contexto, una señal positiva para una problemática que durante años enfrentó una dificultad central: encontrar familias dispuestas y, al mismo tiempo, adecuadas para las necesidades particulares de niños y adolescentes que esperan una nueva oportunidad.
