Una familia tipo de clase media necesitó $888.384 para realizar las compras mensuales en Córdoba. Las frutas y verduras encabezaron los aumentos, mientras que las carnes registraron una nueva baja. Las ventas continúan por debajo de los niveles del año pasado.
Los precios en los supermercados e hipermercados de Córdoba capital aumentaron un 1,8% durante octubre, marcando el segundo mes consecutivo de aceleración. De acuerdo con el relevamiento publicado por La Voz, una familia tipo de clase media necesitó $888.384 para realizar las compras del mes, unos $15.700 más que en septiembre.
En los primeros diez meses del año, la canasta acumuló un incremento del 27,6%. Sin embargo, la desaceleración de los precios todavía no se traduce en una recuperación del consumo.
Según referentes del sector supermercadista, las ventas registran una caída interanual del 4,5%, mientras que los almaceneros estiman un retroceso cercano al 8%.
«El consumo masivo sigue paralizado. No vemos mejora de ningún tipo en la demanda», señaló Germán Romero, representante del Centro de Almaceneros de Córdoba.
Verduras en alza y carnes en baja
Uno de los aspectos más destacados del relevamiento fue el comportamiento dispar de los productos frescos.
Las frutas y verduras registraron un incremento promedio del 12,7% durante octubre. Entre los aumentos más importantes se ubicaron el zapallo anco, con una suba del 49%, y la papa, que aumentó un 35,9%.
En contrapartida, las carnes volvieron a bajar por cuarto mes consecutivo, con una reducción promedio del 2,3%. La mayoría de los cortes vacunos registraron retrocesos de entre el 2% y el 5%.
Almacén y lácteos también registraron aumentos
El rubro almacén presentó una suba promedio del 2,8%. Entre los productos que más aumentaron se encontraron el pan francés (+6,2%), los fideos secos (+3,9%) y las gaseosas (+3,7%).
En lácteos, el incremento promedio fue del 0,7%, mientras que los artículos de limpieza y tocador avanzaron un 0,4%.
Precios más estables, pero menos compradores
El comportamiento de octubre vuelve a poner en evidencia una de las principales dificultades de la economía cotidiana: aunque los aumentos de precios muestran una desaceleración respecto de períodos anteriores, el consumo continúa sin recuperarse.
Desde las cámaras empresariales advierten que las familias mantienen restricciones en sus compras y que la actividad comercial todavía no logra recomponer el volumen de ventas perdido durante el último año.
