La medida fue resuelta en una asamblea general ante la falta de pago de hasta tres quincenas y el estancamiento de las negociaciones. Desde la UOM advierten que más de 450 operarios atraviesan una situación económica crítica. La empresa también enfrenta cheques rechazados por más de $1.000 millones y un pasivo superior a los $30.000 millones.
La crisis de la empresa metalmecánica Pauny sumó un nuevo capítulo este miércoles. Los trabajadores resolvieron tomar por tiempo indeterminado la planta industrial ubicada en Las Varillas, en el departamento San Justo, como respuesta a los atrasos salariales y la falta de avances en las negociaciones con la empresa.
La decisión fue adoptada durante una asamblea general realizada dentro del establecimiento. Además de la ocupación de las instalaciones, los operarios resolvieron bloquear los accesos a la fábrica.
El conflicto afecta a más de 450 trabajadores que acumulan atrasos de hasta tres quincenas en el cobro de sus haberes. La medida se produjo luego de que las conversaciones mantenidas en la Secretaría de Trabajo no lograran destrabar la situación.
En las inmediaciones de la planta se dispuso la presencia preventiva de efectivos de la Policía de Córdoba y de la Guardia de Infantería.
La situación de los trabajadores
Lucas Sarmiento, secretario general de la seccional San Francisco de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), describió la situación como prácticamente insostenible y advirtió sobre las consecuencias sociales que atraviesan las familias de los operarios.
El dirigente sindical señaló que algunos trabajadores fueron desalojados de sus viviendas y otros recibieron intimaciones por no poder afrontar el pago de los alquileres.
Sarmiento también vinculó la crisis de la empresa con el escenario económico nacional y la competencia de maquinaria importada, al cuestionar las condiciones en las que debe desenvolverse actualmente la industria metalúrgica argentina.
Cheques rechazados y una deuda millonaria
La situación financiera de Pauny también presenta indicadores preocupantes.
Según los datos difundidos por la representación gremial, durante las últimas dos semanas la empresa registró cheques rechazados por una cifra superior a los 1.000 millones de pesos.
A ese escenario se suma un pasivo que superaría los 30.000 millones de pesos, con compromisos pendientes frente a proveedores, acreedores y la cooperativa de servicios públicos de Las Varillas.
Desde el gremio también señalaron que cerca de 500 trabajadores se encuentran alcanzados por esquemas de suspensión acordados, lo que amplía el impacto laboral del conflicto.
Incertidumbre sobre la continuidad productiva
La toma de la planta representa un nuevo escalón en una crisis que compromete a una de las empresas emblemáticas de la industria metalmecánica cordobesa.
Pauny es una fábrica de tractores con una trayectoria importante en la producción nacional de maquinaria agrícola y una fuerte vinculación con el entramado industrial de Las Varillas y la región.
Por el momento, los trabajadores mantienen la ocupación a la espera de respuestas que permitan destrabar el conflicto salarial y productivo.
La intervención de las autoridades laborales y la posibilidad de alcanzar un acuerdo con la empresa aparecen como factores centrales para determinar cómo continuará la situación.
