Las terminales fabricaron 40.426 vehículos y acumularon un retroceso del 15,5% en los primeros diez meses de 2026. También cayeron las exportaciones y las ventas mayoristas, que registraron una contracción del 23,2% en el año.
La industria automotriz argentina volvió a mostrar indicadores negativos durante octubre. Según el informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las terminales produjeron 40.426 vehículos, lo que representa una caída del 14,4% respecto del mismo mes de 2025.
Con este resultado, el sector acumuló siete meses consecutivos de retrocesos interanuales y una disminución del 15,5% en la producción durante los primeros diez meses del año.
Entre enero y octubre se fabricaron 360.444 unidades, unas 66.003 menos que en igual período de 2025.
La retracción fue particularmente pronunciada en la fabricación de automóviles, que cayó un 30,4% en el acumulado anual, con 126.976 unidades. En el segmento de utilitarios, la disminución fue del 4,4%, hasta alcanzar los 233.468 vehículos.
También retrocedieron las exportaciones
El deterioro de la actividad también se reflejó en el comercio exterior. Durante octubre se exportaron 27.793 vehículos, un 6,2% menos que en el mismo mes del año pasado.
Sin embargo, el acumulado de los primeros diez meses mostró una leve mejora del 0,6%, con 230.865 unidades enviadas a distintos mercados.
Brasil continuó siendo el principal destino de las exportaciones, concentrando el 62,7% de los embarques. No obstante, las compras de ese mercado registraron una importante retracción en comparación con 2025, mientras que otros destinos, como Perú, Chile y América Central, compensaron parcialmente la caída.
Las ventas a concesionarios también muestran retrocesos
Otro indicador que refleja las dificultades del sector es el comportamiento de las ventas mayoristas.
En octubre, las terminales entregaron 39.333 vehículos a los concesionarios, un 12,2% menos que en el mismo mes de 2025.
En el acumulado anual, las ventas mayoristas alcanzaron las 383.922 unidades, con una caída del 23,2%. En el caso de los vehículos de producción nacional, el retroceso fue todavía mayor: 37,3% respecto del mismo período del año anterior.
El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, atribuyó los resultados a un escenario de reacomodamiento de la actividad y planteó la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad, ampliar el acceso a mercados externos y avanzar en una agenda conjunta entre el sector público y privado.
Los números de octubre muestran que la industria automotriz continúa atravesando un período de contracción, con dificultades que alcanzan tanto a la producción como a la comercialización interna y las exportaciones.
