Tanto los impuestos propios como los coparticipables crecieron por encima de la inflación el mes pasado, lo que permitió quedar muy cerca del último año de prepandemia, aunque lejos todavía de los ingresos de 2017

No obstante, la comparación frente a julio del 2017, es decir, una referencia previa al inicio del ciclo recesivo, muestra que los ingresos totales de la Provincia, descontado el impacto del crecimiento de los precios, cayeron un 12%.

Los recursos de origen provincial crecieron en julio un 67%, equivalente a aproximadamente un incremento del 10% por encima de la inflación. Comparada con julio del 2017, la recaudación propia presenta una caída del 14% en términos reales.

Entre los recursos de origen provincial, Ingresos Brutos, que domina los ingresos propios de Córdoba y explica el 74% de la recaudación, aumentó 69% interanual, lo cual equivale a un incremento real del orden del 12%. Por su parte, el Impuesto a los Sellos, que tiene una participación del 10%, creció a un ritmo del 16% en términos reales. Sin embargo, en la comparación contra julio del año 2017, ambos tributos presentan variaciones reales negativas, con caídas del 10% y 8%, respectivamente.

Los impuestos patrimoniales, con una participación del 13% en la recaudación provincial, aumentaron aproximadamente un 3% en términos reales respecto de julio del 2020.

En el caso del Inmobiliario, el incremento fue del 57% nominal (4% real). En particular, el Rural aumentó a un ritmo del 53%, mientras el Urbano creció un 61%; ambos, en términos nominales.

Por su parte, el Impuesto Automotor reflejó un incremento del 53% en términos nominales, que equivale a un aumento del 1% si se descuenta la inflación correspondiente al período.

Los recursos de origen nacional, por su parte, mostraron en julio un alza del 65% en términos nominales respecto al mismo mes del 2020. Descontada la inflación, implica un incremento del orden del 9%. Se advierte que la recaudación de origen nacional se ubica un 11% por debajo del monto recaudado en julio de 2017.

El IVA neto de devoluciones creció a un ritmo interanual del 87% en términos nominales (24% real), mientras que el Impuesto a los Combustibles destaca por presentar subas nominales del 91% interanual (26% real). Allí claramente la mayor parte de la explicación es que se pasó de un abrupto freno en el traslado en julio del año pasado por la pandemia a una economía que se mueve a mayor ritmo y consume más combustibles.

La recaudación de Ganancias, por su parte, creció un 69% interanual en términos nominales, presentando un incremento real del orden del 11%. Con relación al 2017, el IVA se ubicó apenas por encima de niveles previos a la crisis al evidenciar un crecimiento del 1%, mientras que Ganancias muestra una variación negativa del 10%; ambos, frente a julio de 2017 y en términos reales