El Gobierno nacional dispuso que los reemplazos ya no serán automáticos a los cinco años, sino que dependerán exclusivamente de revisiones técnicas. «Era un curro del gobierno anterior», dijo Sturzenegger.
El Gobierno nacional oficializó la eliminación de la obligatoriedad de cambiar las válvulas de los cilindros de GNC cada cinco años.
La medida busca aliviar los costos de mantenimiento para miles de automovilistas y trabajadores al volante que utilizan este sistema para trasladarse.
A partir de ahora, el recambio quedará sujeto estrictamente al resultado de las revisiones técnicas de seguridad de cada vehículo. Hoy, en mayo, el recambio de la válvula, más la prueba hidráulica y la renovación de la oblea cuesta en conjunto unos 230 mil pesos por tubo.
GNC: el fin del vencimiento automático
La decisión gubernamental fue formalizada a través de la Resolución Enargas 96/26, que actualiza y modifica las exigencias previas para el sector.
Hasta el momento, la normativa obligaba a realizar el reemplazo periódico de estas piezas, aun cuando se encontraran en perfecto estado.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, apuntó duramente contra el funcionamiento de la reglamentación previa y lo tildó de «curro» del gobierno anterior, el de Alberto Fernández.
Las críticas al esquema anterior
Sturzenegger aseguró que la anterior Resolución Enargas 375/2022 beneficiaba principalmente a los fabricantes y terminaba perjudicando la seguridad general.
“Si la válvula va a durar poco tiempo, nunca vas a poner una válvula buena que dure para siempre”, argumentó el funcionario al explicar la problemática.
Según su postura, esta exigencia incentivaba a los automovilistas a utilizar componentes de menor calidad porque debían descartarlos obligatoriamente en poco tiempo.
“¿El resultado? Válvulas más inseguras y un kiosco bien armado para el fabricante”, sentenció el titular de la cartera de Desregulación a través de sus redes sociales.
Impacto en conductores y familias
Con el nuevo esquema implementado, los componentes de GNC solo deberán sustituirse cuando las inspecciones detecten desgaste, fallas o problemas técnicos concretos.
La desregulación representa un beneficio económico directo para taxistas, remiseros y familias que buscan reducir el alto gasto mensual en movilidad.
Desde el oficialismo aseguran que priorizar los controles reales por sobre los vencimientos fijos simplificará considerablemente los trámites vehiculares.
Fuente:lavoz
