La localidad de Itatí, en Corrientes, atraviesa una emergencia hídrica por la histórica crecida del río Paraná. El martes 20 de octubre, el nivel del agua llegó a los 8,28 metros, superando la marca de evacuación y el máximo registrado durante la inundación de 2023.
Más de 300 personas tuvieron que dejar sus viviendas. Hay calles y sectores costeros inundados, mientras que en algunos barrios los vecinos recurren a botes, lanchas y pasarelas improvisadas para trasladarse y llevar alimentos.
La situación también afecta la actividad turística, una fuente importante de ingresos para la localidad, conocida por la Basílica de Nuestra Señora de Itatí. Las autoridades siguen de cerca la evolución del río ante la posibilidad de nuevas lluvias.
