Una escena cargada de emoción se vivió durante la madrugada: efectivos policiales que patrullaban la ciudad terminaron asistiendo el nacimiento de un bebé en una vivienda de calle Buena Vista al 1100.
Cuando llegaron, el recién nacido ya había llegado al mundo… y en medio de la urgencia, los uniformados no dudaron: brindaron contención y asistencia inmediata, realizando el corte del cordón umbilical, acompañando a la familia en un momento único.
Minutos después, madre e hijo fueron trasladados hasta el hospital San Antonio de Pauda, por lo que se realizó un cordón sanitario coordinado con la ayuda de otros móviles policiales.
Una historia que demuestra que, además de cuidar la seguridad, también están presentes en los momentos más importantes de la vida.
